Crónica Aragón.

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Tras la crecida del Ebro, la A-1107 en Pina vuelve a abrir tras dos días inundada.

Tras la crecida del Ebro, la A-1107 en Pina vuelve a abrir tras dos días inundada.

La localidad de Pina de Ebro en Zaragoza ha vuelto a la normalidad este domingo, luego de dos días en los que la carretera A-1107 estuvo cerrada debido a la crecida del río Ebro que la cubrió de agua.

El alcalde de Pina de Ebro, Pablo Blanquet, informó a Europa Press que la reapertura al tráfico se llevó a cabo luego de una evaluación exhaustiva por parte del personal de Carreteras, quienes verificaron el estado de la vía, identificaron posibles daños y limpiaron los sedimentos.

En cuanto a los daños ocasionados por esta crecida, Blanquet señaló que se estima que alrededor de 300 hectáreas han sido afectadas por las inundaciones, aunque la magnitud exacta no se podrá determinar hasta que el agua se retire por completo. Dependiendo del tipo de cultivo, algunos daños podrán ser recuperables mientras que otros no.

El alcalde argumentó que esta riada debería considerarse como "extraordinaria" debido a las graves consecuencias que ha provocado en la provincia de Zaragoza. Considera que la clasificación de estas inundaciones no debería basarse solamente en la cantidad de metros cúbicos por segundo que lleva el río, sino en los daños reales que causa.

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) llevará a cabo una evaluación de las mediciones realizadas en diferentes puntos afectados por la riada, con el fin de determinar si se trata de una crecida ordinaria o extraordinaria. Se espera que esta decisión se tome a lo largo de la semana.

Actualmente, la estación de aforo de Zaragoza ciudad, que es la última referencia en la provincia, registra un caudal de 964 metros cúbicos por segundo y una altura de 3,14 metros. Durante el pico máximo de la crecida, entre las 13.00 y las 14.15 horas del viernes, se alcanzó un caudal de 1.633 metros cúbicos por segundo y una altura de 4,51 metros.