Crónica Aragón.

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Azcón desestima el apoyo de Alegría a Sánchez, quien lo llama "señor No".

Azcón desestima el apoyo de Alegría a Sánchez, quien lo llama

ZARAGOZA, 26 de enero. En la noche de ayer, Jorge Azcón, candidato del Partido Popular a la presidencia del Gobierno de Aragón, y Pilar Alegría, candidata del PSOE para las elecciones autonómicas del 8 de febrero, se enfrentaron en un debate en Aragón Televisión y Aragón Radio. Durante este mano a mano, Azcón criticó el apoyo de Alegría a Pedro Sánchez, mientras que esta lo describió como un "señor No".

Azcón se centró en presentar su visión de Aragón como un modelo de desarrollo y bienestar, asegurando que la región se encuentra en un punto de inflexión histórico, lo que ha permitido recibir cientos de millones en inversiones. Habló sobre el potencial de alcanzar "pleno empleo" y un incremento en la recaudación fiscal que beneficiará a los pequeños empresarios y autónomos, afirmando que "Aragón es imparable".

A pesar de que los últimos diez años mostraron un crecimiento por debajo de la media nacional, Azcón prometió que en los próximos años se espera que Aragón supere esa cifra, alcanzando un crecimiento "histórico" por encima de la media del país.

En comparación con el anterior gobierno socialista, que prometió 10.000 millones en inversiones, Azcón se vanaglorió de haber presentado un plan de 75.000 millones, destacando proyectos como los centros de datos en la región. Defendió su gestión en el gobierno, asegurando que no ha habido recortes ni privatizaciones, y que, en los últimos dos años, se ha visto un aumento de mil millones en el presupuesto comunitario.

Criticó la gestión previa de la sanidad bajo el mandato del PSOE, reconociendo que se han incorporado más de 1.700 profesionales sanitarios desde que asumió el cargo, y se comprometió a ofrecer trabajo a todos los médicos que deseen unirse al sistema público de salud aragonés.

Azcón no dudó en señalar que Alegría no tiene la credibilidad necesaria para defender los intereses de Aragón, referenciando sus acuerdos con los independentistas y cuestionando la financiación que proponen. Utilizó un informe de FEDEA para respaldar su afirmación de que la nueva financiación no ofrecerá el incremento prometido.

Azcón también hizo hincapié en que su deber es defender a Aragón y no ceder ante acuerdos que podrían comprometer su autonomía. Acusó a Alegría de ser enviada por Sánchez para someter a los aragoneses ante los independentistas, sugiriendo que su objetivo es más ser una delegada del Gobierno que una verdadera presidenta regional.

Recordó, además, un reciente encuentro amistoso de Alegría con una figura pública que ha sido cuestionada por comportamientos inapropiados, acusándole de no ser completamente sincera en su ejercicio político.

En su turno de respuesta, Alegría clamó por un gobierno más cercano y humilde, prometiendo abordar problemáticas como la despoblación. Resaltó logros en empleo, atribuyéndolos a una economía diversificada y a iniciativas que han surgido bajo gobiernos socialistas.

Puso énfasis en la importancia de atraer inversiones sostenibles para garantizar el futuro de Aragón y criticó la gestión de Azcón al sugerir que había obstaculizado esfuerzos para conseguir fondos europeos. Alegría aseguró que su estrategia se centrará en mejorar el acceso a la vivienda, sanidad y educación si toma las riendas del gobierno.

Destacó la necesidad de un acceso más expedito a la atención médica y una respuesta efectiva a las carencias en los recursos de salud pública. Se comprometió a reducir los plazos de espera y garantizar la accesibilidad al sistema educativo aragonés.

Alegría cerró con la idea de que el futuro de Aragón necesita ser construido con cooperación y no a través de la confrontación, contrastando su enfoque con el estilo más beligerante de Azcón. En sus últimas palabras, reiteró su visión de unir a los aragoneses y construir un futuro basado en la esperanza y el progreso.