El reciente debate entre los candidatos a la presidencia del Gobierno de Aragón, que tuvo lugar en Aragón TV, se centró en cuestiones cruciales como la financiación autonómica y la inversión en el sistema de salud pública. Jorge Azcón, líder del PP, arremetió contra su oponente del PSOE, Pilar Alegría, acusándola de ser "inhabilitada" para representar los intereses de Aragón, mientras ella criticó su "sectarismo político".
Azcón defendió su visión de un futuro próspero para la comunidad, destacando que Aragón se encuentra en un "momento histórico", con inversiones millonarias y la promesa de avanzar hacia el pleno empleo. Subrayó que estas circunstancias generarán una mayor riqueza y progreso en la región, además de una expansión en la recaudación fiscal que beneficiará a autónomos y pequeñas y medianas empresas.
El candidato popular mencionó que durante la última década, Aragón ha crecido por debajo de la media nacional, pero proyectó un crecimiento futuro que superará esta media en seis o siete décimas, a la que calificó como "un hecho histórico" gracias a las inversiones de su gobierno, que suman 10.000 millones de euros.
Contrario a las afirmaciones de la oposición, Azcón aseguró que durante su mandato no ha habido recortes ni privatizaciones, y se comprometió a aumentar el presupuesto autonómico en mil millones de euros en comparación con el gobierno anterior del PSOE, que, según él, dejó la sanidad al borde del colapso y la educación en condiciones paupérrimas.
El aspirante a la presidencia enfatizó que se ha ampliado el número de profesionales de la salud, superando la cifra de trabajadores del anterior mandato socialista, y se comprometió a contratar a todos los médicos de familia que deseen trabajar en el sistema público aragonés. También criticó a Alegría por no crear plazas para estudiantes de Medicina durante su gestión.
Azcón, además, planteó que el nuevo sistema de financiación propuesto por el Gobierno de Pedro Sánchez constituye un "peligro" para los servicios públicos, aludiendo a que este pacto con partidos independentistas podría comprometer los intereses de Aragón. Remarcó que, según un informe de FEDEA, los beneficios de este sistema son exagerados, resaltando que una posible mejora no alcanzaría los 630 millones de euros prometidos.
En su discurso, el líder del PP sostuvo que su prioridad es defender Aragón frente a cualquier tipo de negociación que comprometa la dignidad de la comunidad, y censuró la actitud de Alegría al someterse a presiones de los independentistas. De manera adicional, hizo referencia al pasado de la candidata socialista, recordando una comida reciente con un exasesor de Moncloa con acusaciones de acoso sexual.
Azcón concluyó su intervención reiterando su compromiso con los aragoneses, expresando su deseo de construir una comunidad que valore a sus mayores y a quienes más lo necesitan.
Por su parte, Pilar Alegría se mostró decidida a defender su tierra con cercanía y humildad, y enfatizó la importancia de combatir la despoblación con alternativas concretas. Destacó las cifras laborales en la región, atribuyéndolas a la diversificación económica impulsada por gobiernos socialistas y mencionó proyectos clave como Platea y el aeropuerto de Teruel.
La candidata del PSOE insistió en que si se cumplen las proyecciones de Azcón, se celebrará, aunque matizó que los logros son resultado de un esfuerzo colectivo. Indicó que, a su entrada en el gobierno, había proyectos en marcha que, junto a los fondos europeos, han permitido invertir considerablemente en infraestructura.
En referencia a los centros de datos, Alegría se mostró ambiciosa en su enfoque, prometiendo que al ser presidenta se comprometerá a atraer inversiones que generen empleos respetando los recursos naturales, asegurando servicios públicos de calidad.
Asimismo, propuso que la prioridad de su futuro mandato sea facilitar el acceso a la vivienda, mejorar la atención sanitaria y fortalecer la educación pública. Alegría criticó la situación actual de la atención médica, prometiendo reducir las listas de espera a un plazo máximo de tres días y mejorar la accesibilidad al transporte público para los habitantes de zonas rurales.
La aspirante socialista también mencionó que el gasto en servicios nunca había sido tan elevado, mientras que los resultados dejan mucho que desear. Aseguró que su objetivo es garantizar que ninguna familia o joven pague más de 500 euros por su hogar, destacando la importancia de la cooperación en lugar de la confrontación para mejorar Aragón.
Finalmente, Alegría cuestionó el enfoque de Azcón, tildándolo de ruidoso y perjudicial para los aragoneses, y abogó por un debate más constructivo sobre la financiación autonómica, criticando la falta de acción del PP en el pasado y sugiriendo que los recursos deberían invertirse en mejorar la atención médica en lugar de en confrontaciones políticas.
En resumen, ambos candidatos presentaron visiones contrastantes sobre el futuro de Aragón, destacando la necesidad de diálogo y cooperación para abordar los desafíos que enfrenta la comunidad autónoma.
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