Zaragoza invierte 203.776 euros para frenar las inundaciones del Barranco de la Muerte
El Gobierno de Aragón aporta 203.776 € para frenar inundaciones del Barranco de la Muerte en Zaragoza, tras la riada de julio de 2023.
El Gobierno de Aragón destina 203.776 euros a reducir el riesgo de inundaciones provocadas por el desbordamiento del Barranco de la Muerte, en Zaragoza. La aportación financia parte del movimiento de tierras necesario para construir un depósito de tormentas en los campos de fútbol situados junto al cementerio de Torrero.
La cantidad se suma al convenio de colaboración firmado entre el Ayuntamiento de Zaragoza y el Ejecutivo autonómico el 9 de octubre de 2024. Ese acuerdo marca el marco de cooperación para ejecutar obras de drenaje en una de las zonas más expuestas a episodios de lluvia intensa de la capital aragonesa.
El origen de la actuación se encuentra en el episodio hidrológico excepcional del 6 de julio de 2023. Aquella jornada de lluvias torrenciales superó la capacidad de evacuación existente, desbordó el barranco y dañó infraestructuras de drenaje, con inundaciones y daños materiales en los barrios afectados.
Desde el punto de vista político, la operación refleja una lógica de colaboración entre administraciones de distinto signo institucional. El Gobierno autonómico asume una parte del coste de una infraestructura municipal, mientras el Ayuntamiento mantiene la responsabilidad de la ejecución. El consejero de Medio Ambiente y Turismo, Luis Biendicho, ha insistido en que el objetivo es anticiparse a los episodios climáticos más que reaccionar después de ellos.
La financiación se canalizará a través de ECOCIUDAD, medio propio del Ayuntamiento, encargado de ejecutar las obras. Esta fórmula permite agilizar la contratación, aunque también exige un seguimiento riguroso del gasto y de los plazos previstos.
Más allá de esta obra concreta, el caso ilustra un desafío mayor para Zaragoza: adaptar su infraestructura urbana a fenómenos de precipitación cada vez más intensos. La capacidad de un depósito de tormentas para retener agua en picos de lluvia será clave para valorar si la inversión cumple su función preventiva en los próximos años.