Crónica Aragón.

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La superficie de cultivo de maíz en Aragón disminuye drásticamente en un 41,3% en 2023.

La superficie de cultivo de maíz en Aragón disminuye drásticamente en un 41,3% en 2023.

En la última campaña se ha registrado una disminución del 41,3% en la dedicación de hectáreas al cultivo del maíz, llegando a 51.091 hectáreas, como consecuencia de las restricciones de riego y las escasas reservas hídricas provocadas por la sequía.

El responsable de Desarrollo Rural e Innovación de Cooperativas Agroalimentarias Aragón, Jesús Abadías, ha señalado que esta situación ha generado cambios significativos en los cultivos de maíz, soja y girasol, evidenciando una reducción en la superficie cultivada debido a la escasez de agua.

En particular, se destaca una marcada disminución en las provincias de Huesca y Zaragoza, mientras que Teruel presenta la menor variación tanto en términos porcentuales como en superficie afectada.

"Dado que el maíz es un cultivo de regadío, la combinación de niveles bajos de agua y las oportunidades presentadas con cultivos de rotación como el girasol ha resultado en una disminución en la superficie cultivada", ha explicado el nuevo coordinador de la Red Aragonesa de Cultivos Extensivos y Leguminosas (ARAX), Luis Gazol.

En cuanto a la proporción entre maíz convencional y transgénico, se mantiene equitativa, con un 51,12% de convencional y un 48,88% de transgénico. Además, las variedades destinadas al consumo humano abarcaron 15,000 hectáreas, lo que representa una reducción de 5,000 hectáreas en comparación con el año anterior.

Según Red Arax, tras seis años de experimentación con la adaptación de la soja a Aragón, este año se han obtenido buenos rendimientos por hectárea a pesar de la disminución en la superficie cultivada. "Aunque ha habido un descenso en la superficie, los esfuerzos por mejorar el manejo agronómico y seleccionar variedades adaptadas a las condiciones aragonesas han permitido mantener altos niveles de producción", señaló el coordinador de Red Arax.

Un ejemplo de estos esfuerzos se evidencia en un ensayo realizado en Ejea de los Caballeros en colaboración con la Cooperativa Virgen de la Oliva, donde se alcanzaron rendimientos de hasta 6.233 kg/ha con la variedad Avril y 6.228 kg/ha con la variedad Es Generator, llegando hasta 4,500 kg/ha en segundas siembras después de cultivos como la cebada. "Esto demuestra la capacidad del cultivo de soja para integrarse en la rotación de las explotaciones agrarias", agregó.

Este año, Aragón ha dedicado 23,672 hectáreas al cultivo de girasol, experimentando una ligera reducción relacionada principalmente con las segundas siembras. "Hemos observado un aumento en la superficie de girasol en primera siembra, casi duplicando la superficie de 2019 en 2023, especialmente en Teruel y Zaragoza", destacó el responsable de Desarrollo Rural e Innovación de Cooperativas Agroalimentarias de Aragón.

El incremento en el precio del girasol, motivado por la incertidumbre en el suministro debido al conflicto entre Ucrania y Rusia, ha llevado a un cambio en la estrategia de cultivos entre los agricultores aragoneses, quienes han apostado más por este cultivo por requerir menos agua que otros cultivos de verano.

En 2022 se registró un "pico excepcional" de segundas siembras, llegando a triplicar la media en la comunidad, según detalló Luis Gazol. "Sin embargo, en 2023 la superficie ha disminuido por la falta de agua de riego, aunque se ha mantenido la tendencia de años anteriores", concluyó el coordinador de Red Arax.