El Ejército del Aire investiga un posible choque con un ave grande como causa del accidente del caza F18 en Teruel.
MADRID, 3 de diciembre.
En un trágico suceso ocurrido cerca de Teruel, el Ejército del Aire se encuentra investigando la posibilidad de que la causa del accidente de un caza F18 haya sido un impacto con un ave de gran tamaño, lo que resultó en la muerte del piloto. Este hecho resalta la continua preocupación por la integración de la aviación militar y la fauna en el espacio aéreo.
Este martes, el Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), el general Francisco Braco Carbó, proporcionó información sobre el avance de las investigaciones y enfatizó que hay “evidencias” que orientan la pesquisa hacia esta hipótesis, que todavía se encuentra abierta. Este tipo de incidente subraya la importancia de una investigación rigurosa en la que se deben considerar diversos factores que podrían haber contribuido a la tragedia.
La responsabilidad de la investigación recae en la Comisión para la Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM), cuya dependencia es del Ministerio de Defensa. Se ha informado que las conclusiones de esta investigación podrían tardar varios meses, lo que pone de manifiesto la complejidad de los accidentes aéreos y la necesidad de llevar a cabo un análisis exhaustivo antes de llegar a cualquier conclusión final.
El accidente tuvo lugar a inicios de octubre, en el contexto de un ejercicio militar en las cercanías de la ciudad de Teruel. El piloto que perdió la vida en este incidente era el teniente coronel Pablo Estrada Martín, que estaba asignado al Ala 12, la unidad militar a la que pertenecía el caza implicado en el accidente. Esta unidad es parte del Mando Aéreo de Combate del Ejército del Aire, y sus instalaciones se hallan en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid, lo cual resalta la importancia estratégica de las operaciones realizadas en estos espacios aéreos.
El general Braco subrayó que, aunque los estándares de seguridad del Ejército del Aire son elevadísimos, la posibilidad de llegar a un riesgo cero durante las operaciones aéreas es prácticamente inexistente. “Tenemos que volar”, insistió, reflejando la inevitable necesidad de entrenamiento y práctica continua en el ámbito militar, donde cada misión conlleva su propio riesgo inherente.
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.