Shenghe impulsa economía circular en Pedrola con inversión de 25 millones y creación de 100 empleos
Shenghe invertirá 25 millones en una planta de economía circular en Pedrola que creará 100 empleos, reciclando disolventes clave en la producción de baterías.
La empresa Shenghe, a través de su filial Veranova Technology, llevará a cabo un proyecto en Pedrola (Zaragoza) que supondrá una inversión de 25 millones de euros y la creación de 100 empleos. La planta, ubicada en el polígono El Pradillo, estará dedicada al reciclaje de N-metil-2-pirrolidona (NMP), un disolvente crucial en la fabricación de baterías. Las obras comenzarán en los próximos meses para estar operativa en 2028.
Este proyecto enmarcado en la economía circular responde a una estrategia europea de sostenibilidad y a las políticas autonómicas que buscan reducir la dependencia de materias primas vírgenes. La planta recuperará, purificará y reintroducirá en el proceso industrial hasta 100.000 toneladas de NMP anualmente, mediante un sistema innovador que minimiza emisiones y residuos.
Desde una perspectiva ambiental y económica, la iniciativa favorece la eficiencia energética, reduce costes operativos y disminuye la huella de carbono. Además, contribuye al desarrollo de un ecosistema de baterías en Aragón, alineándose con la política de impulso a las industrias limpias y sostenibles en la comunidad.
El proceso de captación del proyecto fue facilitado por Aragón Exterior, que realizó más de 40 gestiones en coordinación con actores públicos y privados. La inversión en esta planta refuerza la posición de Aragón como referente en tecnologías de reciclaje y sostenibilidad a nivel internacional.
Fundada en 2009, Shenghe Energy Technology cuenta con presencia en doce países y fabrica en China, Indonesia y próximamente en Pedrola. La expansión global de la compañía refleja un compromiso con la innovación y la sostenibilidad, en línea con las políticas europeas que fomentan la economía circular y la innovación tecnológica en energías limpias.
El desarrollo de esta planta en Aragón puede marcar un referente en la región para futuras inversiones en tecnologías limpias, alineadas con las políticas europeas y nacionales de transición energética y sostenibilidad. La iniciativa abre un camino hacia una economía más circular y menos dependiente de recursos no renovables.