CHA denuncia que la concertación del Bachillerato en Aragón pone en riesgo la igualdad educativa
La formación política Chunta Aragonesista (CHA) ha presentado en las Cortes de Aragón una proposición no de ley para frenar la implantación de conciertos en Bachillerato, prevista para el próximo curso con hasta 65 unidades. La iniciativa se produce en un contexto donde el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón planea ampliar la oferta concertada en una enseñanza no obligatoria, a pesar de contar actualmente con más de 2.000 plazas públicas libres en esta etapa.
El debate político en Aragón refleja una tensión entre el impulso de modelos de gestión privada y las políticas de fortalecimiento del sistema público, en un escenario donde las elecciones autonómicas y los cambios en la gestión educativa están en marcha. La propuesta de CHA busca evitar que los recursos públicos se destinen a centros privados en un momento en que la red pública mantiene una capacidad suficiente para atender a los estudiantes, según datos oficiales.
En la actualidad, Aragón dispone de una oferta pública superior a la demanda en Bachillerato, lo que, desde la perspectiva de la formación aragonesista, hace innecesario ampliar la concertación. La propuesta incluye también la defensa de una red pública en Educación Infantil y FP, con recursos humanos y materiales adecuados, frente a la externalización de estos servicios en algunos centros privados o concertados.
Este movimiento político se enmarca en un contexto de debate más amplio sobre la financiación y gestión del sistema educativo en Aragón, donde las fuerzas políticas se enfrentan respecto a la conveniencia de fortalecer la educación pública o apostar por modelos mixtos que incluyen centros privados concertados. La iniciativa de CHA refleja su postura de priorizar la igualdad de oportunidades y la cohesión territorial, especialmente en zonas rurales.
La oposición política y diversos sectores sociales han expresado su preocupación ante la posible expansión de conciertos en etapas no obligatorias, argumentando que puede generar desigualdades territoriales y sociales, beneficiando a centros en grandes ciudades y perjudicando a las zonas rurales. La propuesta de CHA busca frenar esta tendencia y promover una educación pública fuerte y universal.
En un contexto político marcado por cambios en la gestión educativa y debates sobre el modelo de escuela en Aragón, la propuesta de CHA refuerza la postura de defender un sistema público sólido como garante de igualdad y cohesión territorial, en contra de decisiones que puedan fragmentar o privatizar el acceso a la educación en la comunidad autónoma.