Zaragoza impulsa comunidades solares urbanas en aparcamientos municipales
El Ayuntamiento de Zaragoza ha iniciado las obras para instalar marquesinas fotovoltaicas en cuatro aparcamientos municipales, una inversión superior a 5,6 millones de euros. Este proyecto, que se prevé concluir a finales de 2026, transforma estos espacios en generadores de energía renovable y autoconsumo colectivo, sin coste para la administración ni los usuarios.
El desarrollo de estas comunidades solares urbanas responde a la estrategia de la ciudad para alcanzar la neutralidad climática en 2030, alineándose con las políticas de sostenibilidad impulsadas por el gobierno local. La iniciativa, adjudicada a Repsol y Telefónica, aprovecha infraestructuras existentes y mantiene las plazas de aparcamiento, evitando ocupación adicional de suelo urbano.
El proyecto permitirá que hasta 6.300 hogares en un radio de cinco kilómetros puedan beneficiarse del autoconsumo colectivo, generando aproximadamente 3.638 MWh anuales, equivalente al consumo eléctrico de unos 1.000 hogares. Además, parte de la energía producida se destinará a edificios públicos, contribuyendo a reducir costes municipales y mejorar la eficiencia energética.
Este modelo, pionero en España, refuerza la movilidad sostenible mediante la incorporación de puntos de recarga para vehículos eléctricos en 40 de las plazas cubiertas por las marquesinas. La iniciativa busca integrar generación energética y movilidad en espacios urbanos, promoviendo un modelo de ciudad más sostenible y resiliente.
Desde una perspectiva política, la propuesta refleja la voluntad del Ayuntamiento de Zaragoza de avanzar en la transición energética mediante alianzas público-privadas. La apuesta por energías renovables en el espacio urbano responde a las directrices del Plan de Sostenibilidad Local y a las metas europeas de reducir emisiones y promover la innovación en gestión energética.
El proyecto también tiene un impacto positivo en la planificación urbana, al utilizar espacios existentes para generar valor añadido y reducir la dependencia del mercado energético. La experiencia de Zaragoza puede servir como referencia para otras ciudades españolas que buscan soluciones integradas para la sostenibilidad y la movilidad eléctrica en entornos urbanos.