Crónica Aragón.

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Mujeres de Zaragoza piden a la Iglesia que se modernice y se acerque a la sociedad.

Mujeres de Zaragoza piden a la Iglesia que se modernice y se acerque a la sociedad.

ZARAGOZA, 10 Mar.

La Revuelta de las Mujeres de Zaragoza ha congregado este domingo a unas 200 personas, según la organización, en la plaza de La Seo, para reclamar a la Iglesia "más cercanía" a todas las ideologías y que se adapte a las nuevas realidades de la sociedad, desde el colectivo LGTBI hasta los diferentes modelos de familia.

En el marco de las reivindicaciones feministas con motivo del 8M, Día Internacional de la Mujer, y bajo el lema 'Memoria y Esperanza', se ha hecho un llamamiento a la memoria, a través de metáforas visuales, para reparar a las víctimas de abusos en la institución y a la esperanza en la construcción de una nueva Iglesia sinodal.

Pese a la lluvia, "hemos sentido el apoyo de muchos compañeros" en la movilización de este domingo, ha apuntado una de las integrantes de la Asociación Mujeres y Teología de Zaragoza, Pilar Añón, en declaraciones a Europa Press.

"Queremos una Iglesia cercana a las personas, que no sea patriarcal y nosotras podamos aportar nuestro grano de arena al mensaje de Jesús; estar cerca de los más vulnerables; y que esté más presente la sexualidad como algo espiritual", ha comentado Pilar Añón.

Además, ha reclamado la necesidad de que la Iglesia de visibilidad a las realidades que están presentes en la sociedad, incluyendo las diferentes ideologías, el colectivo LGTBI o las madres solteras.

Añón ha apuntado que entre los asistentes ha habido gente joven y "eso nos da esperanza", porque el objetivo de la Revuelta de las Mujeres es llegar al máximo número de personas y "explicar nuestro mensaje".

Como en otras ciudades de España, se ha dado lectura a un manifiesto "en un lugar simbólico", la plaza de La Seo, "cerca de la Iglesia", puesto que en su entorno se encuentran la Catedral del Salvador y la Basílica de Nuestra del Pilar.

En este documento, las mujeres creyentes, de movimientos y comunidades" alzan su voz para decir que "queremos estar en la Iglesia, con voz y voto" y defienden que la tradición feminista ha "luchado por la dignidad, exigido igualdad de derechos, poder votar, libertad sexual y reproductiva, y en el siglo XXI se reconoce diversa y se muestra con una fuerza joven y renovada", recordando a las "mujeres valientes" que a lo largo de la historia se han negado a quedar recluidas en los roles secundarios e invisibles a los que la Iglesia las quería someter.

"Decimos basta a ser invisibilizadas y silenciadas y a ser tratadas con condescendencia como si fuéramos menores de edad, a que se nos niegue el sacerdocio debido a nuestro cuerpo, un cuerpo que siempre está bajo sospecha. Basta a una visión negativa de la sexualidad, que crea sufrimiento y a una imagen de un Dios exclusivamente masculino", añade el manifiesto.

Para el futuro, la Revuelta de las Mujeres aspira a "construir" una Iglesia nueva, formada por una comunidad de iguales, donde la mujer sea reconocida "como sujeto de pleno derecho, con voz y voto en todas partes, valorada por los propios talentos, carismas y aportaciones a las comunidades.

"Imaginamos una Iglesia donde el liderazgo sea compartido entre mujeres y hombres, laicos, laicas, personas consagradas y sacerdotes. Una iglesia paritaria, más plural y menos jerárquica, que acompaña sin juzgar toda la diversidad de las familias, de identidades y orientaciones sexuales", han apostillado.

Otras ciudades en las que llevan a cabo actos reivindicativos de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia son, además de la capital aragonesa, Alicante, Badajoz, Barcelona-Alcem la Veu, Bilbo-Gure Hitza, Burgos, Cabra, Ciutadella-Alcem la Veu, Córdoba, Donosti-San Sebastián-Emakumen Aldarria, Granada, Huelva, Las Palmas de Gran Canaria, Logroño, Madrid, Málaga, Oviedo, Pamplona, Salamanca, Santander, Santiago de Compostela-Mulleres Cristiás Galegas-Exeria, Sevilla, Valencia-Alcem la Veu, Vitoria -Gasteiz y Vigo.

La Revuelta de Mujeres en la Iglesia se puso en marcha en marzo de 2020 en cinco ciudades, para después extenderse por 19 territorios más, en un proceso que ellas mismas califican de "imparable".