La segunda fase de la reforma de la Avenida de Valencia en Zaragoza comienza este lunes
Zaragoza inicia la segunda fase de la reforma de la Avenida de Valencia, que durará 7 meses y mejorará movilidad, espacios verdes y urbanismo.
Desde este lunes 18 de mayo, Zaragoza inicia la segunda fase de la reforma integral de la Avenida de Valencia, que se prolongará 7 meses. El tramo afectado va desde los cruces con las calles Lérida y Ávila, y forma parte de un proyecto que en total invertirá más de 6,6 millones de euros. La intervención contempla nuevas plazas, zonas verdes y mejoras en la movilidad.
El proyecto, aprobado por el Ayuntamiento en 2024, responde a una estrategia de renovación urbana y reactivación del comercio en una de las arterias principales de la ciudad. La obra se enmarca en un plan de infraestructura que busca potenciar el espacio peatonal, reducir la congestión y modernizar los servicios públicos, incluyendo redes de agua, saneamiento y alumbrado con tecnología LED.
Este proceso de remodelación tiene implicaciones directas sobre la movilidad local, ya que las obras obligan a desviar varias líneas de autobús y restringen el tránsito en diferentes tramos. El plan especial de movilidad busca mitigar estos impactos mediante itinerarios alternativos y un sistema de información digital para los usuarios. La finalización prevista en octubre de 2026 pretende reactivar la circulación en toda la avenida, beneficiando tanto a residentes como a comerciantes.
El trasfondo político de la reforma revela la voluntad del actual equipo de gobierno de Zaragoza de impulsar proyectos de renovación urbana en un contexto de inversión en infraestructuras y políticas de sostenibilidad urbana. La decisión refleja también la apuesta por mejorar la calidad de vida en el centro y redistribuir el espacio público en línea con las directrices municipales y la presión social por espacios más amigables y seguros.
De cara al futuro, la finalización de la reforma ofrecerá un espacio revitalizado que combina accesibilidad, zonas verdes y nuevas áreas de ocio. La apuesta por un eje verde y peatonal en una de sus principales avenidas contribuye a una estrategia más amplia de urbanismo sostenible, que busca enfrentar los retos del crecimiento urbano y la movilidad del siglo XXI.