El PSOE denuncia que la concertación del Bachillerato refleja una cesión a Vox en Aragón
El diputado socialista en las Cortes de Aragón, Jorge Pastor, ha señalado que la decisión del Gobierno de Azcón de concertar el Bachillerato a partir del próximo curso constituye una estrategia que, en su opinión, favorece a Vox, partido con presencia en la comunidad autónoma. La medida, anunciada por la consejera de Educación, Tomasa Hernández, busca ampliar la oferta educativa, pero ha sido interpretada por la oposición como un paso hacia la segmentación del sistema y una concesión política a los postulados del partido ultraconservador.
Este debate se enmarca en un contexto político marcado por las tensiones entre el ejecutivo regional del PP y Vox, que ha condicionado la política autonómica en los últimos tiempos. Tras meses de aparente parálisis en la gestión educativa, la actual administración ha impulsado cambios que algunos consideran alineados con las posiciones de Vox, particularmente en temas relacionados con la gestión del sistema público y la influencia del sector privado en la educación.
El representante socialista ha criticado la supuesta falta de atención del gobierno a las necesidades de las familias y los centros públicos, señalando que existen reivindicaciones pendientes, como la construcción de nuevos institutos en distintas localidades y la mejora de la infraestructura escolar. La oposición denuncia que las prioridades en materia educativa parecen centrarse en transferir fondos a la iniciativa privada y en políticas segregadoras, en detrimento del fortalecimiento de la red pública.
En concreto, Pastor ha mencionado la polémica colocación de una valla divisoria entre dos colegios en Zaragoza, calificando la acción como un símbolo del debilitamiento del sistema público y del aumento de las desigualdades educativas, fomentadas por decisiones que priorizan el interés privado sobre el interés general.
Desde la perspectiva política, la gestión de Azcón y su Gobierno se encuentra en un momento clave, con la mirada puesta en las próximas elecciones autonómicas. La relación con Vox, que ha logrado consolidarse como un actor clave en la política aragonesa, condiciona cada vez más la agenda de la administración, en un escenario en el que los debates sobre la educación pública y la influencia del sector privado adquieren una relevancia central para la ciudadanía.
Este contexto refleja las tensiones propias del sistema democrático, donde la definición de políticas educativas puede convertirse en un reflejo de alianzas y enfrentamientos políticos, afectando directamente a la calidad y accesibilidad del sistema público en Aragón.