El IEA lanza diez estudios sobre el Alto Aragón con un presupuesto de 60.000 euros.
HUESCA, 30 de marzo. En un notable impulso a la investigación local, el Instituto de Estudios Altoaragoneses, que forma parte de la Diputación Provincial de Huesca, ha dado a conocer los resultados de su convocatoria de ayudas para el año 2026. Un total de diez proyectos han sido seleccionados para recibir apoyo financiero, abarcando diversas áreas como el patrimonio, la historia, la ciencia, la salud y la realidad social del Alto Aragón. En esta edición, se presentaron 57 solicitudes, con un fondo total de 60.000 euros destinado a la iniciativa.
El diputado de Cultura, Carlos Sampériz, ha resaltado la importancia de estas ayudas afirmando que representan “un firme compromiso con el conocimiento y el talento investigador que se desarrolla en nuestra región”. Además, enfatizó que “el IEA continúa siendo una herramienta esencial para facilitar estudios que contribuyen a una mejor comprensión del Alto Aragón, tanto en su historia como en sus actuales desafíos y perspectivas futuras”.
La variedad de proyectos aprobados refleja un amplio espectro de temas y enfoques. Entre las investigaciones seleccionadas se encuentra un estudio sobre los manuscritos inéditos de Bartolomé Leonardo de Argensola, liderado por Verónica Tartabini. También destaca un análisis de Kilian Jungkeit, quien busca identificar granos de polen de gramíneas subalpinas utilizando técnicas de microespectroscopía, así como la investigación de Ester Pardina sobre la arquitectura vernácula de la Val de Chistau y las estrategias para su preservación.
Adicionalmente, se han financiado el proyecto arqueológico de Ekaterina Shveygert, que se centra en los yacimientos musterienses de Roca San Miguel y Cueva de los Moros I en Gabasa, junto con la investigación de Diego Vázquez-Prada, la cual se centra en la caracterización y datación de cuevas antropogénicas en el Somontano de Guara mediante un enfoque multidisciplinar.
La lista de proyectos apoyados también incluye un estudio de Ana Rosa Maza sobre las mujeres que trabajaron en el servicio doméstico en Huesca entre 1959 y 1975; el análisis del impacto en la salud de las jugadoras de fútbol sala femenino en el Alto Aragón, realizado por Francisco Pradas; la investigación de Sergio Barta sobre la elección de platos locales a través de experiencias con realidad aumentada; el trabajo de Isabel María Gutiérrez sobre el corral de comedias de la ciudad de Huesca; y el proyecto de Jesús Bosque, dedicado a la digitalización y documentación de 32 años de la Muestra de Realizadores Oscenses.
Con esta reciente resolución, tanto la Diputación Provincial de Huesca como el IEA fortalecen su compromiso con una investigación arraigada en el territorio, capaz de ofrecer nuevas perspectivas sobre el Alto Aragón desde un amplio abanico de disciplinas como la arqueología, el arte, la biomedicina, las ciencias naturales, las ciencias sociales, la historia, la literatura y la comunicación audiovisual.