El Gobierno de Aragón refuerza su respaldo al patrimonio de Sijena con nuevos consejeros
El Instituto de Estudios Sijenenses Miguel Servet ha nombrado a tres nuevos consejeros en reconocimiento a la labor del Gobierno de Aragón en la recuperación del Monasterio de Sijena y su patrimonio. Los nuevos miembros son Pedro Olloqui, director general de Cultura; Fernando Sarría, jefe de servicio de Archivos, Museos y Bibliotecas; y Juan José Generelo, director del Archivo Histórico Provincial de Huesca. Además, el presidente de la Diputación de Huesca, Isaac Claver, fue también homenajeado en el acto institucional que celebró su 50 aniversario.
El acto, celebrado en los jardines de Santo Domingo y San Salvador, coincidió con una exposición del legado de Miguel Servet y una ronda jotera, en un contexto de reafirmación del valor patrimonial y cultural de Aragón. El director general de Cultura destacó que la historia aragonesa tiene en su patrimonio cuatro pilares fundamentales: San Juan de la Peña, Sijena, la Aljafería y Albarracín. Estos símbolos representan los valores políticos, sociales y culturales que sustentan la identidad aragonesa.
En particular, el Monasterio de Sijena simboliza el esplendor de la Corona de Aragón, y su recuperación es vista como una cuestión de defensa del patrimonio y de la historia propia de la comunidad. La gestión y protección de estos bienes culturales se han convertido en un elemento clave en el debate político, especialmente en relación con la disputa judicial por el retorno de piezas expoliadas durante siglos.
Desde el Gobierno de Aragón, el compromiso por la recuperación y conservación del patrimonio de Sijena continúa siendo una prioridad. La postura oficial reafirma que el patrimonio cultural no solo tiene valor histórico, sino que también es un símbolo de soberanía y de identidad regional, en un contexto de tensiones con el Estado y movimientos políticos que cuestionan la gestión autonómica de estos bienes.
En perspectiva, esta incorporación de consejeros expertos refleja una estrategia de reforzar la defensa del patrimonio como un pilar de la política cultural aragonesa. La futura gestión del Monasterio y la lucha legal por la devolución de los bienes expoliados seguirán siendo temas centrales en la agenda política y cultural de la comunidad, en un escenario donde la protección del patrimonio se vincula cada vez más con la consolidación de la identidad regional.