Durão Barroso advierte sobre la incertidumbre global y la necesidad de fortalecer Europa
El expresidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, ha destacado que Europa enfrenta una era de incertidumbre marcada por conflictos internacionales y cambios políticos profundos. En su intervención en Zaragoza, subrayó que la situación mundial está condicionada por la guerra en Ucrania, los conflictos en Oriente Medio y la influencia de figuras como Donald Trump en Estados Unidos.
El contexto actual muestra una Europa fragmentada y en transición, con desafíos como la baja natalidad, el aumento del populismo y la transformación tecnológica acelerada. La integración de los mercados y la defensa común son prioridades, según Barroso, para afrontar la volatilidad y mantener la estabilidad en el Viejo Continente.
Implica que la UE debe reforzar su capacidad de respuesta política y militar, además de promover un concepto amplio de seguridad que incluya la tecnología y la industria. La crisis en Ucrania ha evidenciado la necesidad de una mayor inversión en defensa, mientras que la polarización interna y las tensiones geopolíticas complican la cooperación entre los Estados miembros.
Desde su perspectiva, el futuro de Europa dependerá de su capacidad para adaptarse a estos cambios y de la voluntad de sus países de unirse en torno a objetivos comunes. La historia reciente indica que, pese a las dificultades, la UE ha sabido superar crisis previas mediante el fortalecimiento institucional y la cooperación multilateral.
En un escenario global en constante transformación, Barroso advierte que la globalización y la velocidad de los cambios generan una sensación de ruptura. La innovación tecnológica, la gestión migratoria y la estabilidad política serán clave para definir el rumbo del continente en los próximos años, en un contexto que requiere liderazgo y visión conjunta.