Candanchú avanza hacia la modernización de su depuradora con inversión superior a 3,5 millones de euros
La depuradora de Candanchú, ubicada en la provincia de Huesca, alcanzará en mayo la fase de pruebas tras completar el 97% de su inversión, que supera los 3,5 millones de euros. La infraestructura, diseñada para tratar aguas residuales equivalentes a una población de 3.000 habitantes, ha enfrentado retos técnicos derivados de su emplazamiento a 1.500 metros de altitud y las condiciones climáticas adversas, además de la necesidad de compatibilizar su construcción con la protección del entorno natural, en particular la temporada de cría del quebrantahuesos.
Este proyecto forma parte de una estrategia más amplia del Gobierno de Aragón para mejorar la infraestructura de saneamiento en el valle del Aragón. Junto a la depuradora de Candanchú, se encuentran en proceso de finalización la de Canfranc-Estación y la de Villanúa, cuya culminación está prevista para diciembre de 2026. La finalidad de estas actuaciones es eliminar los vertidos no tratados en las principales localidades del valle, con beneficios directos para el medio ambiente y actividades económicas como el turismo y la pesca.
En el caso de Candanchú, los trabajos internos se concentran en labores de calderería y electricidad en el edificio principal, integrando además sistemas de energía renovable mediante la instalación de placas solares para mejorar la eficiencia energética. La tecnología empleada, conocida como SBR (reactor biológico secuencial), facilita la optimización espacial y se adapta a las variaciones de carga estacional, permitiendo un funcionamiento eficiente durante todo el año.
Uno de los principales desafíos técnicos ha sido la construcción de los colectores, debido a su proximidad al río Aragón, barrancos y zonas protegidas, incluyendo las ruinas del hospital de Santa Cristina y la ruta del Camino de Santiago. La aparición de nuevos puntos de vertido también ha obligado a ajustes en el proyecto para garantizar su integración en el sistema de depuración.
Este avance en infraestructura refleja una inversión que responde a la necesidad de cumplir con las normativas ambientales y avanzar en la gestión sostenible del agua en la región. La coordinación con las autoridades medioambientales y la protección del patrimonio natural han sido prioridades en la planificación y ejecución del proyecto.
En un contexto más amplio, estas actuaciones en el valle del Aragón se inscriben en la política autonómica de modernización de infraestructuras de saneamiento, que busca reducir los impactos ambientales y potenciar un desarrollo económico equilibrado en zonas de alta estacionalidad turística, con especial atención a la protección del patrimonio natural y cultural de Aragón.