Amici Musicae y Ars Nova unen sus voces con el Réquiem alemán de Brahms en Zaragoza
Amici Musicae y Ars Nova interpretan el Réquiem alemán de Brahms el 1 de noviembre en Santiago el Mayor, en el marco del IV Festival Música y Teología.
Los coros Amici Musicae, residente del Auditorio de Zaragoza Princesa Leonor, y Ars Nova, de Salamanca, interpretarán el domingo 1 de noviembre el Réquiem alemán, op. 45, de Johannes Brahms, en la iglesia de Santiago el Mayor de Zaragoza. El concierto comenzará a las 17.30 horas y tendrá entrada libre hasta completar aforo.
La cita se enmarca en el IV Festival Música y Teología, organizado en Zaragoza por el Arzobispado de Burgos, y coincide con la festividad de Todos los Santos. La dirección corre a cargo de Javier Castro Villamor. La obra se ofrecerá en su versión para piano a cuatro manos, coro y solistas, con la soprano Sandra Redondo, el barítono Marcos García Gutiérrez y las pianistas María José García López y Catalina Cormenzana.
Brahms compuso la obra entre 1865 y 1868. A diferencia del modelo litúrgico tradicional, que sigue el texto latino de la misa de difuntos, el compositor eligió textos en alemán extraídos de las Escrituras. Con ello buscó una reflexión sobre la muerte centrada en el consuelo de quienes quedan atrás, más que en el juicio final.
La elección de este repertorio en una fecha señalada responde a una idea concreta: recuperar la música sacra como vía de recuerdo y homenaje a los difuntos. Así, el festival vincula la programación cultural con la tradición religiosa sin renunciar a un planteamiento artístico de alto nivel.
Amici Musicae se fundó en 1989 en la Escuela Municipal de Música de Zaragoza y mantiene una relación estrecha con el Auditorio desde su inauguración en 1994. Igor Tantos Sevillano dirige su proyecto artístico desde 2018. Por su parte, Ars Nova, creado en 1997, reúne a cantantes de distintos puntos de España, muchos de ellos profesionales de la música, y aborda un repertorio amplio de estilos y épocas.
El encuentro de dos formaciones consolidadas de diferentes comunidades refuerza la proyección de la escena coral aragonesa dentro del circuito nacional. Además, muestra cómo los festivales que combinan música y reflexión religiosa pueden ampliar su público en torno a fechas con fuerte carga simbólica.