Zaragoza, la ciudad con menor esfuerzo para adquirir vivienda en España
Zaragoza destaca como la gran ciudad española donde menos esfuerzo económico requiere para comprar o alquilar una vivienda. Según el Informe Anual 2025 del Banco de España, el tiempo necesario para adquirir una casa con la renta media en Zaragoza es de 7,3 años, por debajo de la media nacional de 8,3 años y muy inferior a ciudades como Madrid o Barcelona, donde se necesitan 13,8 y 12,3 años, respectivamente. Además, el esfuerzo para acceder a alquileres en Zaragoza se sitúa en un 34% de la renta neta, frente al 50,2% de Madrid.
Este panorama positivo se enmarca en un contexto de aumento generalizado de los precios de vivienda en toda España, con una subida interanual del 12,9% en el primer trimestre de 2026. La política urbanística y social del Ayuntamiento de Zaragoza ha sido clave para mantener estos niveles de accesibilidad, especialmente frente a la tendencia de otras grandes urbes que experimentan mayor dificultad en el acceso a la vivienda.
Desde el ámbito político municipal, la alcaldesa Natalia Chueca ha destacado que Zaragoza se beneficia de un modelo urbano que evita la expulsión de las clases trabajadoras hacia las periferias. La estrategia local incluye la promoción de vivienda pública, rehabilitación del parque residencial y desbloqueo de suelo urbanizable, en un esfuerzo por reducir los costes y facilitar el acceso a la vivienda para todos los colectivos.
El informe también desmonta algunas ideas preconcebidas sobre la influencia del turismo en la vivienda en Zaragoza, al evidenciar que solo representa el 1,4% del mercado de alquiler, la cuota más baja entre las grandes ciudades. La alcaldesa ha criticado las campañas de oposición que culpan al turismo de la escasez de vivienda, defendiendo que la prioridad debe ser la construcción de más viviendas públicas y asequibles.
De cara al futuro, el Ayuntamiento continúa con ambiciosos planes de inversión en vivienda, incluyendo la construcción de 3.438 viviendas en régimen de alquiler asequible y una inversión de ocho millones de euros en rehabilitación. La estrategia busca consolidar una Zaragoza más cohesionada y resistir mejor las crisis habitacionales nacionales, en un contexto donde la política central ha sido criticada por su falta de medidas efectivas.
En definitiva, la gestión local se presenta como un ejemplo de cómo una política urbanística activa puede mitigar los efectos de una crisis de vivienda, garantizando un acceso más justo y sostenible en un escenario de crecimiento y presión inmobiliaria en España.