Regresan a sus hogares los vecinos evacuados en Binacua y Atarés tras el incendio en Riglos
El Gobierno de Aragón ha autorizado este jueves el regreso a sus domicilios de los 129 vecinos de Binacua y Atarés, en Huesca, que fueron desalojados debido al avance del incendio forestal en Las Peñas de Riglos. Tras diez días de esfuerzo conjunto, el incendio, que ha quemado aproximadamente 18.400 hectáreas, se ha declarado estabilizado.
El operativo de extinción, que ha movilizado a cerca de mil efectivos y 40 medios aéreos, ha logrado controlar el fuego, permitiendo el regreso de un total de 700 personas de 16 núcleos rurales. Solo permanecen evacuados los 74 habitantes de Santa Cruz de la Serós. La estabilización del incendio coincide con condiciones meteorológicas favorables, tras un descenso de temperaturas y la llegada de lluvias y tormentas.
Este episodio evidencia la capacidad de respuesta del sistema de emergencias y la coordinación entre distintas administraciones. La participación de la Unidad Militar de Emergencias y la colaboración internacional, a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil, han sido clave en la gestión del incendio.
Desde el punto de vista político, la gestión de este fuego reabre el debate sobre las políticas forestales y de prevención de incendios en Aragón. La respuesta rápida y eficaz contrasta con las dificultades históricas para reducir riesgos en zonas rurales vulnerables.
El incendio en Riglos también pone en evidencia la necesidad de fortalecer las políticas de protección del medio natural y de adaptación al cambio climático. La tendencia a incendios más intensos y frecuentes exige nuevas estrategias y recursos presupuestarios en los próximos años.
De cara al futuro, la comunidad autónoma afronta el reto de mejorar la prevención y la concienciación ciudadana, además de incorporar tecnologías más avanzadas para detectar y controlar incendios forestales en etapas tempranas.