Plantaciones en el Canal Imperial: El Bosque de los Zaragozanos aprovecha terrenos cedidos por la CHE.
En Zaragoza, se da un paso significativo hacia la recuperación de espacios naturales con el inicio de las plantaciones del Bosque de los Zaragozanos. Este ambicioso esfuerzo, que ocupa terrenos proporcionados por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), se centra en la revitalización del Canal Imperial de Aragón, especialmente en su margen izquierda, abarcando aproximadamente 25 hectáreas a lo largo de unos 15 kilómetros.
El proyecto, que dio comienzo este martes, fue presentado por la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, y el presidente de la CHE, Carlos Arrazola, junto a Pablo Pevidal, director del área de Acción Climática y Bioeconomía de ECODES. Las especies seleccionadas para estas plantaciones incluyen pinos, sabinas albares, almedros, carrascas y olmos, destacando un esfuerzo por recuperar la flora autóctona de la región.
La colaboración entre la Confederación Hidrográfica del Ebro y el Ayuntamiento de Zaragoza marca un hito en el desarrollo de un proyecto que es considerado el más ambicioso de naturalización urbana en la historia de la capital aragonesa. En este contexto, varias personalidades locales y escolares del barrio rural de Garrapinillos también formaron parte del acto de lanzamiento del proyecto.
En mayo del próximo año, se firmará un protocolo de colaboración entre la CHE y el Ayuntamiento, que permitirá utilizar diversas parcelas en áreas como Garrapinillos y Valdegurriana, destacando la importancia de la asociación entre las distintas administraciones para lograr los objetivos del Bosque de los Zaragozanos.
Este esfuerzo de reforestación no solo busca recuperar la flora local, sino también generar espacios de bienestar para la comunidad. La alcaldesa Chueca subrayó el impacto positivo que estas iniciativas tienen sobre las zonas anteriormente degradadas, describiendo cómo estos espacios han sido transformados para recuperar su conexión con la naturaleza.
El enfoque inicial estará en el área de Garrapinillos, donde se espera crear un corredor ecológico que una el entorno periurbano con el centro de Zaragoza. El presidente de la CHE, Carlos Arrazola, enfatizó la relevancia del trabajo mancomunado con otras entidades para el éxito de este tipo de proyectos y el valor que estos aportan a la gestión sostenible de los recursos hídricos y forestales en la región.
Pablo Pevidal, en representación de ECODES, hizo hincapié en la necesidad de interconectar espacios naturales para fomentar la biodiversidad y la movilidad de las especies, destacando que esta red de infraestructuras verdes es esencial para hacer frente a los retos del cambio climático y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Una novedad en esta edición es la inclusión de olmos resistentes a la grafiosis, una enfermedad que ha afectado gravemente a los olmos en España desde los años 30. También habrá un refuerzo de almendros, que son característicos de la zona del Valle del Ebro y sus alrededores.
Los trabajos se están acelerando en marzo y abril con el objetivo de alcanzar más de 50 hectáreas plantadas, lo que se traducirá en la incorporación de 50,000 nuevos árboles y arbustos en diversos puntos de Zaragoza. Actualmente, se están realizando labores en La Plana y Peñaflor, con el añadido de intervenciones específicas en el Canal Imperial y otras áreas urbanas.
Este nuevo impulso al Bosque de los Zaragozanos permitirá superar la cifra total de 255,000 árboles y arbustos plantados en un esfuerzo conjunto para transformar y revitalizar la ciudad, un testimonio del compromiso de Zaragoza con un futuro más verde y sostenible.