Ocho osos pardos avistan en el Pirineo aragonés en 2025.
ZARAGOZA, 26 de marzo. La presencia del oso pardo en Aragón sigue siendo un tema de interés y preocupación para los habitantes de la región. En el año 2025, se han documentado 183 indicios de estos animales, así como la identificación de al menos ocho individuos en el Pirineo aragonés, de acuerdo a los datos proporcionados por la Dirección General de Medio Natural, Caza y Pesca.
A pesar de los desafíos que su presencia implica, se han observado mejoras en la situación, ya que se han reportado ocho ataques al ganado, resultando en la muerte de 13 ovejas, todas sucedidas en el Parque Natural de Los Valles Occidentales. Esto representa una notable disminución del 75% en comparación con el año anterior, lo que sugiere que las medidas de gestión están dando frutos.
En el Pirineo Occidental, se ha confirmado la existencia de la hembra Claverina, acompañada por los machos subadultos Larry y Beroi, y Rey, un macho de dos años. También se ha detectado un osezno macho, hijo de Claverina, y otro ejemplar no identificado, reflejando una situación compleja en la dinámica poblacional de estos animales.
Por otro lado, en el Pirineo Oriental, específicamente en las comarcas de Ribagorza y Sobrarbe, se ha registrado la presencia de Cannellito, un macho adulto, junto con otro oso sin identificar. La población total en el Pirineo se estima ahora en 130 osos, con un alto grado de certeza, señalando una población que oscila entre 109 y 143 ejemplares.
La identificación genética ha permitido reconocer 108 individuos diferentes, y se ha observado una tasa de crecimiento poblacional del 11,6%. Sin embargo, el número de camadas este año es menor, con seis registradas que han dado lugar a ocho oseznos; una disminución notable frente a los 14 y 12 nacimientos de los años previos.
Ante esta situación, el Gobierno de Aragón ha implementado diversas estrategias en colaboración con las comunidades locales para asegurar tanto la conservación del oso pardo como la continuidad de las actividades tradicionales en la región. En septiembre de 2024 se formó la Mesa del Oso, un grupo de trabajo que involucra a administraciones, ganaderos y cazadores, destinado a acordar acciones efectivas para proteger esta especie en peligro de extinción y facilitar su coexistencia con las comunidades rurales.
Las acciones específicas incluyen mejoras en la infraestructura de protección en los Valles Occidentales, la zona más afectada por los ataques, con reparaciones de caminos y la instalación de cercas dobles en puntos estratégicos, así como el traslado de una caseta de vigilancia mediante helicóptero. Además, se ha incorporado a dos pastores para asegurar la protección de los rebaños en el valle de Hecho.
El Gobierno aragonés también ha establecido dos Patrullas Oso, compuestas por cinco profesionales –tres en el Pirineo Occidental y dos en el Oriental–, que se encargan de monitorear la población de osos, prevenir el furtivismo y brindar apoyo a los ganaderos afectados.
Estas iniciativas han demostrado ser efectivas, ya que, tras la implementación de las medidas, los daños reportados han disminuido considerablemente. En 2024, se contabilizaron 33 ataques en los Valles Occidentales, resultando en 46 reses muertas. Sin embargo, en 2025, esta cifra se redujo significativamente a solo ocho ataques y 13 ovejas muertas, marcando una mejora notable en la situación.