Mejoras en la seguridad peatonal en la parada de Romareda de Zaragoza
La parada del tranvía en Romareda ha implementado un sistema de vial de acceso peatonal con pasos divididos en tres tramos, con el objetivo de reducir accidentes en una zona de alto tránsito. La inversión total ascendió a 440.000 euros, financiados en parte por Los Tranvías de Zaragoza y el Ayuntamiento, debido a su proximidad a colegios, el Hospital Miguel Servet y la futura afluencia al estadio La Romareda.
El diseño de los nuevos pasos peatonales busca ralentizar el cruce, mediante un recorrido en forma de 'S' y vallados separadores, para mejorar la seguridad de peatones vulnerables, como mayores, enfermos y escolares. La intervención se realizó en dos fases para garantizar siempre un paso seguro y funcional, ajustándose a las características específicas de la zona.
Este cambio responde a la necesidad de reducir los riesgos en una de las principales zonas de paso de la línea 1 del tranvía, que registra un alto volumen de usuarios y ha sido escenario de dos accidentes mortales en el pasado. La obra incluye señalización, balizas luminosas y megafonía, con pequeños detalles estéticos pendientes, como la instalación de césped en la plataforma.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha destacado que esta actuación forma parte de una estrategia más amplia de seguridad vial, que contempla un plan municipal con un presupuesto de 20 millones de euros hasta 2030. El plan incluye mejoras en cruces y campañas de concienciación, además de incorporar tecnologías como inteligencia artificial en futuras intervenciones.
La alcaldesa Natalia Chueca enfatizó la importancia de la intervención en un entorno muy transitado y vulnerable. La consejera de Movilidad, Tatiana Gaudes, subrayó que esta configuración específica solo se realiza en Romareda, aunque se están incrementando las balizas luminosas y otros sistemas en zonas cercanas a centros educativos, para mejorar la protección de quienes más lo necesitan.
De cara al futuro, estas mejoras en la infraestructura peatonal y en la señalización reflejan un compromiso de la administración local con la seguridad vial. Se espera que en los próximos años se extiendan estas medidas a otras zonas de Zaragoza, en línea con el Plan Municipal, que busca reducir los accidentes y proteger a los ciudadanos en el contexto de un crecimiento urbano y de movilidad sostenible.