La gestión forestal, clave para prevenir incendios cada vez más peligrosos en Aragón
Los incendios forestales en Aragón muestran un incremento en su tamaño y dificultad de control. En los últimos años, grandes fuegos han destruido miles de hectáreas, en un contexto donde la gestión del monte se ha visto debilitada por décadas de abandono y falta de profesionales especializados.
Este problema responde a un cambio en la percepción social sobre el uso de los recursos forestales, pasando de una explotación excesiva a un rechazo a cualquier aprovechamiento. La acumulación de biomasa sin gestionar aumenta el riesgo de incendios de gran escala, especialmente en condiciones meteorológicas extremas, agravadas por el cambio climático.
Los expertos advierten que la prevención y la gestión activa del territorio deben ser prioridades permanentes. La desatención del monte, sumada a la despoblación rural, limita las labores de mantenimiento y provoca un aumento en las causas humanas de los incendios, que representan más de la mitad de los casos en Aragón.
La recuperación del sector forestal, mediante una gestión sostenible y coordinada, resulta esencial. Esto incluye actividades como la selvicultura, la recuperación de terrenos abandonados y una red de caminos forestales eficiente, que faciliten la labor de extinción y prevención.
Políticamente, el reto radica en fortalecer las políticas de gestión forestal, incentivando la participación de los propietarios y fomentando actividades que reduzcan el combustible vegetal. La inversión en estas áreas debe ser prioritaria para reducir la vulnerabilidad del territorio y disminuir la gravedad de futuros incendios.
Mirando hacia el futuro, la recuperación de una relación activa y sostenible con los montes es fundamental. Solo así se podrá afrontar de manera efectiva la amenaza de incendios cada verano y proteger el patrimonio natural y social de Aragón.