El PP exige desbloquear las obras de la variante de Sabiñánigo tras meses de paralización
La variante de Sabiñánigo, una infraestructura clave para la conexión entre Zaragoza, Huesca y el Pirineo, permanece parada desde hace más de seis meses, a pesar de estar casi finalizada. La obra, que alcanza un avance del 98%, debería haber concluido hace tres años, pero el Ministerio de Transportes ha permitido su bloqueo, acumulando un sobrecoste que supera los 37 millones de euros.
Este retraso se enmarca en el contexto de una gestión cuestionada por la oposición política, que señala la falta de control y planificación del Gobierno central. La paralización afecta a la seguridad vial, la actividad económica y el turismo en la región, especialmente en un momento de eventos importantes como la Quebrantahuesos y el Campeonato de España de Ciclismo.
Desde el punto de vista político, la situación revela una tensión entre las administraciones autonómica y estatal, en un contexto de disputas sobre competencias y prioridades. La oposición en las Cortes de Aragón reclama una actuación urgente y transparente, en un escenario donde la inversión en infraestructuras ha sido considerada insuficiente para las necesidades del territorio.
El Gobierno de Aragón, por su parte, ha manifestado su apoyo a la finalización de la obra y ha instado al Ministerio a reactivar los trabajos. La cuestión se ha convertido en un símbolo de la descoordinación y la gestión deficiente que, según analistas, podría afectar a futuras inversiones y a la confianza en las políticas de infraestructuras en la comunidad.
La perspectiva futura dependerá de la voluntad del Ministerio de Transportes de resolver el bloqueo y de establecer un calendario verificable para la conclusión de la variante. La reactivación de estas obras sería fundamental para mejorar la seguridad, la movilidad y el desarrollo económico en el Alto Aragón, en un momento en que la atención pública y política está centrada en la eficiencia de las inversiones públicas.