El hidroxitirosol mejora la recuperación de vacas subnutridas en Aragón
El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) ha confirmado que la suplementación con hidroxitirosol, un antioxidante natural del olivo, ayuda a mitigar los efectos de la subnutrición en vacas nodrizas. Tras cuatro años de estudio, los resultados muestran que esta estrategia incrementa el peso de los terneros al nacer, favorece su inmunidad y mejora su crecimiento posdestete.
El proyecto FETALNUT, coordinado por Albina Sanz, ha analizado las consecuencias de la restricción alimentaria en el último tercio de gestación en un contexto de recursos naturales limitados, un escenario frecuente en explotaciones españolas y globales. La investigación, desarrollada en colaboración con instituciones internacionales, se enmarca en la necesidad de adaptar el sector ganadero a las variaciones climáticas y a la disponibilidad de recursos.
Los hallazgos tienen implicaciones directas para un sector que en Aragón y en España genera valor económico cercano a los 4.500 millones de euros, representando el 16 % del valor de la producción ganadera. La mejora en la salud y el rendimiento de las vacas y sus terneros puede traducirse en mayor eficiencia productiva y sostenibilidad en un escenario de cambios climáticos y restricciones alimentarias.
Desde una perspectiva política, estos resultados refuerzan la importancia de la innovación en el sector agroganadero, en línea con las políticas nacionales y europeas que promueven la sostenibilidad y la adaptación del sistema productivo. La investigación también evidencia la necesidad de apoyar financieramente proyectos que integren ciencia y tecnología para afrontar los desafíos del sector.
El futuro del sector vacuno en Aragón pasa por la incorporación de soluciones basadas en la evidencia científica, como la utilización de antioxidantes naturales. La continuidad de estas investigaciones permitirá optimizar estrategias de manejo y mejorar la resiliencia de las explotaciones ante las incertidumbres climáticas y económicas.
En un contexto más amplio, el impulso a la innovación en la producción ganadera es clave para mantener la competitividad del sector en la Unión Europea. La transferencia de conocimientos y la formación de personal especializado serán fundamentales para aprovechar al máximo estos avances y garantizar la sostenibilidad a largo plazo.