El CITA y el CGN refuerzan la conservación de semillas silvestres en Aragón
El Banco de Germoplasma Hortícola del CITA ha recolectado 14 especies silvestres relacionadas con cultivos en una campaña internacional. En total, se obtuvieron 29 accesiones en colaboración con el Centre for Genetic Resources de Holanda. La iniciativa busca preservar la biodiversidad agrícola ante desafíos como el cambio climático y las plagas emergentes.
Este trabajo forma parte de un acuerdo de colaboración que permite ampliar las colecciones de semillas en los bancos de germoplasma. La mayoría de las muestras son variedades tradicionales españolas y especies silvestres vinculadas a la agricultura local. La conservación de estos recursos es clave para investigaciones futuras y para la adaptación de cultivos a escenarios ambientales variables.
La recolección se centró en especies del género Valerianella, conocidas por su uso en ensaladas, junto a otras del género Allium y Beta. Algunas identificaciones taxonómicas aún están en proceso de confirmación, pero el esfuerzo contribuye a reforzar la base genética de especies estratégicas. La cantidad de semillas recolectadas no es suficiente para conservación definitiva, por lo que serán multiplicadas en los centros colaboradores.
La colaboración con instituciones internacionales permite mantener recursos genéticos en condiciones óptimas y garantizando su disponibilidad futura. Además, fortalece la protección de especies silvestres emparentadas con cultivos, cruciales para afrontar retos como la sequía, temperaturas extremas y nuevas enfermedades. La iniciativa responde a una necesidad de fortalecer la resiliencia agrícola en Aragón y más allá.
El equipo de recolección, que incluye botánicos locales y especialistas del CGN, adaptó la campaña a las condiciones meteorológicas adversas, logrando localizar poblaciones de interés en la región. La labor de campo ha sido determinante para el éxito de esta actividad, que refuerza la infraestructura de conservación del CITA y su papel estratégico en la biodiversidad agrícola.
En un contexto de escasa financiación pública para bancos de germoplasma, estos convenios internacionales se vuelven esenciales. La estrategia de colaboración asegura la continuidad de la conservación y el acceso a recursos genéticos en un entorno de incertidumbre climática y económica. La futura multiplicación y distribución de semillas fortalecerá la base genética agrícola para los desafíos venideros.