CHA reclama transparencia en la gestión de incendios y ayuda europea en Aragón
El gobierno de Aragón ha retrasado la solicitud de ayuda europea para combatir los incendios forestales en la comunidad. A fecha de mediados de agosto, más de 43.000 hectáreas han sido afectadas en una temporada marcada por incendios de gran tamaño, como el de Las Peñas de Riglos, que lleva ya seis días en extinción.
Este retraso ha generado preocupación entre responsables políticos y vecinos, quienes consideran que la respuesta institucional ha sido insuficiente. La gestión del incendio de Riglos, en particular, ha evidenciado dificultades en la coordinación y en la utilización de recursos europeos, a pesar de la gravedad de la situación y el incremento en las evacuaciones.
Desde CHA, se subraya que la demora en activar el Mecanismo Europeo de Protección Civil refleja una posible carencia en la planificación y en la toma de decisiones en emergencias. La formación política también alerta sobre la necesidad de fortalecer los recursos humanos y materiales del operativo forestal, que actualmente enfrenta deficiencias reconocidas por los propios profesionales.
El contexto político en Aragón se enmarca en una temporada de incendios sin precedentes, que duplica las hectáreas quemadas respecto a 2022 y supera ampliamente la media de los últimos 25 años. La gestión del gobierno autonómico está bajo escrutinio, en un escenario donde los cambios climáticos y los episodios meteorológicos extremos agravan la situación.
De cara al futuro, CHA propone impulsar un debate público sobre la política forestal, la prevención y la adaptación a los efectos del cambio climático. La formación aboga por una política que incorpore ciencia, gestión forestal sostenible y un medio rural activo, además de fortalecer la coordinación entre administraciones para responder eficazmente a emergencias similares.
En definitiva, la actual situación evidencia la urgencia de revisar y reforzar las políticas públicas en materia de incendios forestales. La experiencia de esta temporada debe servir para diseñar un modelo de gestión más eficiente, preparado para los desafíos que plantea un escenario climático en rápida evolución.