Aprobada la licencia para el nuevo Centro Deportivo La Aljafería en Zaragoza
El Ayuntamiento de Zaragoza ha otorgado la licencia urbanística para el proyecto del Centro Deportivo Municipal La Aljafería, que incluye piscinas de verano en La Almozara. La aprobación se realizó mediante el Consejo de Gerencia de Urbanismo y marca un paso decisivo para la ejecución del equipamiento.
Este proyecto, valorado en más de 16 millones de euros, responde a una reivindicación de más de 20 años de los vecinos del distrito. La obra contempla la construcción de instalaciones modernas, zonas verdes y espacios deportivos en una parcela de casi 17.000 metros cuadrados, en un contexto de incremento en la demanda de servicios deportivos en la ciudad.
Desde el ámbito político, la concesión refleja la voluntad del actual equipo de gobierno de cumplir compromisos históricos y revitalizar barrios como La Almozara. La gestión del proyecto se enmarca en una estrategia de inversión en infraestructuras urbanas y deportivas, con un impacto que trasciende lo meramente deportivo para reforzar la cohesión social y la calidad de vida en el barrio.
El proyecto también tiene implicaciones económicas, ya que la empresa adjudicataria pagará a las arcas municipales unos cinco millones de euros en concepto de canon, además de invertir en la construcción y gestión del centro durante 60 años. La iniciativa supone un impulso a la economía local, generando empleo y promoviendo la rehabilitación urbana.
De cara al futuro, la fase inicial, que comprende las piscinas de verano y parte de las instalaciones exteriores, se espera concluir a principios de 2027. La segunda fase, que consolidará el equipamiento completo, se desarrollará posteriormente, configurando una referencia en infraestructuras deportivas y espacios verdes en Zaragoza. La planificación contempla también la sostenibilidad, con instalaciones energéticamente eficientes y un diseño adaptado a las demandas sociales emergentes.
Este avance en la planificación urbanística evidencia una tendencia hacia una gestión más participativa y centrada en las necesidades vecinales. La infraestructura potenciará la actividad física, la cohesión comunitaria y la regeneración urbana, en línea con las políticas municipales orientadas a mejorar la calidad de vida en los barrios periurbanos de Zaragoza.