• viernes 19 de agosto del 2022
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Monreal del Campo recopila su cultura y tradición agricultora en el Museo del Azafrán

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MONREAL DEL CAMPO (TERUEL), 6 Ago.

La Casa de la Cultura de Monreal del Campo almacena el testimonio histórico de un pueblo que se dedica al cultivo de una flor fugaz que se recopila al amanecer: el azafrán. El museo quiere salvaguardar la civilización y la tradición de esta condimenta que fué primordial en la economía de la ciudad y de la Comarca del Jiloca.

En el museo se dan a conocer, por una parte, todos y cada uno de los aperos de labranza que se han empleado a lo largo de décadas para el cultivo del azafrán. Y, por otro, los estos y coplas propios de la tradición oral. En expresiones de la técnico de cultura del Ayuntamiento, Mari Carmen Fuertes, "hablamos de un paseo sobre el cultivo clásico del azafrán y la civilización que le acompaña".

La compilación procede en su mayor parte de los vecinos de Monreal, que cedieron sus herramientas al municipio, si bien asimismo se compendió información de los diferentes ayuntamientos de la comarca.

Su origen se remonta a la idea del etnólogo zaragocí Julio Alvar. El Consistorio de Monreal del Campo recogió ese emprendimiento y eligió el azafrán como elemento propio de todo el territorio del Jiloca, en un instante en que, si bien todavía se encontraba en apogeo, se anticipó que debía preservarse esa tradición para transmitirla a generaciones futuras.

Este espacio museístico se inauguró en el mes de marzo de 1983 para transformarse, como definió la técnico de Cultura, en "un parón en el tiempo que vale la pena conocer, en la oportunidad de adentrarse en el planeta del azafrán, que es algo mágico".

Según ha detallado Fuertes, el azafrán tuvo una importancia afín en toda la Comarca del Jiloca. En la situacion de Monreal del Campo su relevancia se debía a que "las tierras estaban a cargo de muy escasas familias, con lo que la mayor parte de los labradores eran asalariados de otras familias o tenían muy escasas tierras".

De esta forma, tratándose de un cultivo que con poca inversión económica puede conseguir mayores desenlaces que en casos como el cereal o el maíz, "la mayor parte de la gente mucho más humildes tenían un pequeño trozo de tierra donde cultivaban azafrán pues le sacaban mucho más rentabilidad que a otros cultivos".

Además, no solamente se cosechaba sino parte importante de los vecinos iban a recogerlo para otros, con lo que "había varios contratos verbales que relacionaban a mucha gente con su cultivo" y, como resultado, "hace 40 años casi todo el planeta trabajaba con azafrán".

Actualmente, Fuertes indicó que "se prosigue cultivando de forma prácticamente testimonial". El bajo precio al que se paga en comparación con las duras jornadas de trabajo a lo largo de la época de obtenida, que necesitan una dedicación "prácticamente única", han causado un ocaso de esta clase de labranza.

El azafrán es el personaje principal de distintas ocupaciones culturales que organiza el ayuntamiento. Además del legado que exhibe el museo, se festejan un certamen de fotografía y una exposición fotográfica sobre esa condimenta. En torno a los días de floración se acostumbran a desarrollar conversas sobre la siembra tal como una feria, y asimismo se ha preparado una exhibe de instrumentos sobre los sonidos del azafrán de los diferentes países donde se cultiva.

La técnico de Cultura ha proclamado que el museo recibe "poco a poco más personas que vienen en viajes organizados a entender Teruel, de institutos o gente de paso a las que les llama la atención" que contribuyen a nivel económico consumiendo en los shoppings y sitios de comidas del concejo. La mayoría de visitantes surgen de Aragón, si bien ha subrayado un aumento de turistas de la Comunidad de Madrid, la Comunidad Valenciana y Cataluña.

Tras el cierre a lo largo de los meses de confinamiento, y su adaptación a las diferentes cuestiones de inseguridad estos 2 últimos años, este 2022 se han recuperado prácticamente las cantidades de antes de la pandemia. El museo tiene un extenso espacio que permitió almacenar hasta la actualidad la distancia interpersonal y hoy en día por el momento no hay ningún género de aforo.

El horario es de martes a sábado de 11.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas. Además, cada domingo y festivos continúa abierto por la mañanas, de 11.00 a 14.00 horas. Para concertar una visita se puede entrar en contacto por teléfono en el número 978863236 o por mail a la dirección [email protected]