• sábado 26 de noviembre del 2022
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El Museo Goya de Fundación Ibercaja integrar un nuevo retrato inédito del Fuentetodos

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La parte "fortalece el alegato expositivo" del museo "y piensa un jalón muy importante para el saber de Goya como retratista"

ZARAGOZA, 15 Jun.

El Museo Goya de Fundación Ibercaja, en Zaragoza, suma ahora 24 proyectos del creador de Fuendetodos --23 pinturas y un dibujo--, tras integrar ese miércoles, 15 de junio, un retrato hasta la actualidad inédito, efectuado en 1783 al duque de Alba y Marqués de Villafranca, José Álvarez de Toledo Osorio y Gonzaga. Hay que añadir, además de esto, las series terminadas de grabados completados en 1778 a 1825.

El retrato es un óleo sobre cuadro y fué anunciado por el directivo general de Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo; la directiva del Museo Goya, Rosario Añaños, y el doctor en Historia del Arte y creador del estudio histórico-artístico de la obra, Arturo Ansón. La obra forma parte a una compilación privada, que la ha cedido al museo para su compilación persistente.

El directivo general de Fundación Ibercaja ha complacido el deber gratis y voluntario hacia la sociedad de los dueños que ceden sus proyectos, "que hace una acción popular y cultural" para el placer de todos y animó a otros dueños de compilaciones privadas a contribuir a su entidad en la tarea de "dar a conocer el arte y el patrimonio español".

También anunció que en todo el año se generará "alguna otra novedad como la de el día de hoy" y explicó que estas acciones se enmarcan en su propósito de ser un museo "referente en todo el mundo" en la obra y figura de Goya, algo para lo que se está en el "sendero".

En este contexto, ha complacido la "increíble" tarea de conservación y difusión de la obra de Goya de los causantes y trabajadores del museo, un centro "dinámico, vivo y al servicio de la población".

Sobre el nuevo retrato, dijo que está "en perfectas condiciones de conservación" y sobre él se hizo un "meticuloso" estudio histórico-artístico, que se ha editado en una publicación, en castellano y también inglés.

El creador del estudio, Arturo Ansón, ha contado que conoció esta obra en la primavera de 2017, "en el momento en que, a través de un amigo común, los dueños me brindaron ingreso a poderlo verla", y tras ser doblegada a un desarrollo de limpieza, "probó que está en un estado especial de conservación" y tenía unas peculiaridades recurrentes en las proyectos de Goya.

Por una sección, dijo que la preparación y el género de cuadro "son los que empleaba Goya en los primeros años de su trayectoria como retratista; es exactamente la misma preparación de la serie de retratos que hace en el verano de 1783 y 1784 en Arenas de San Pedro para el Infante don Luis de Borbón y su mujer, la zaragocí María Teresa de Ballabriga".

Además, el retrato muestra unas especificaciones formales "inevitablemente referidas" a Goya "y no a otro retratista español o extranjero de esa temporada", ha remarcado Ansón. Ha detallado que hasta su identificación como obra del de Fuendetodos, se consideraba de creador anónimo.

Ha apuntado asimismo que están presentes varios de los aspectos especiales de Goya, como "la forma de ofrecer las luces con un pincel desgastado, con toques fáciles" y el régimen del cuello y el corbatín, "con unos toques dados con brocha de manera despacio".

Ansón ha estimado que esta parte es una "obra esencial para el saber de los comienzos artísticos de Goya como retratista" y es diferente a los retratos que efectuó al mismo personaje entre los años 1794 y 1795, que se exhiben hoy en dia en el Instituto de Arte de Chicago y el Museo Nacional del Prado, proyectos de mayor tamaño. En esta situación, el retrato es de 52,5 por ciento 42,7 centímetros.

El experto ha manifestado que es un retrato "simple", en el que se escapa "del aparato", en tanto que los cortinajes o la ambientación de interior la empleará Goya para retratar, por servirnos de un ejemplo, a los reyes, pero no a la aristocracia o la burguesía.

El de Fuendetodos "busca la facilidad, que el retratado sea el personaje principal" y se acerca a él con "alguna idelización", "pero siempre y en todo momento de manera naturalista y espontánea", mostrándolo "relajado y también inmediato, no envarado, ni recio", con fondos con degradados tonales, admitiendo centrar la mirada en la cara.

Ansón asimismo ha citado datos que se tienen la posibilidad de resaltar, como la casaca de verano que viste el duque de Alba, "a la tendencia en esos años", de seda y color pulga, que viene de la última moda de París, y un pelo natural, más allá de que, siguiendo la tendencia francesa, está "peinado, cardado y empolvado", si bien en la una parte de atrás del cuadro se ve la coleta, que nuestra su pelo obscuro.

El personaje principal de la obra es un hombre joven, "de unos 26 años" y podría haberlo pintado Goya "hacia mayo, junio o julio de 1783, inmediatamente antes de proceder a colorear a Arenas de San Pedro a la familia del Infante don Luis de Borbón", ha visto Ansón, que ha considerado que el duque de Alba fue quien logró de nexo para "llevar a Goya a Arenas de San Pedro".

Goya lo conocía por tener populares recurrentes, tal como por ser el mucho más joven consiliario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de La capital española. Casado con la duquesa de Alba, asimismo retratada por el pintor de Fuendetodos, fue un joven apasionado de la música y las artes y con enorme capacitación intelectual.

Ansón ha comentado que el formato original de la obra era octogonal, pero una radiografía, efectuado por Artelab, revela como en un instante preciso, "probablemente en todo el siglo XIX, le agregaron unas esquiniñas para convertirlo".

Ha ubicado esta pintura en el instante de sus primeros retratos, hacia los años 1782, 1783 y 1784, tras su estancia en Zaragoza pintando la cúpula Regina Martyrum de la Basílica del Pilar y tras los cinco años que había dedicado prácticamente en única a colorear cartones para entapices.

Según ha contado, ya que la guerra con Inglaterra impidió obtener esos cartones y entapices, "reorienta" su actividad profesional hacia la pintura y el retrato. Su popularidad fue agrandándose hasta transformarse desde 1785 en el mas cotizado.

Ansón ha glosado que el de Fuendetodos ahora había probado ser un retratista "increíble" en el momento en que realizó su autorretrato, en 1975, solamente llegar a La capital española. Precisamente, el Museo Goya de Fundación Ibercaja exhibe las dos proyectos una a lado de otro. "Enorme acierto haberlos puesto juntos", 2 proyectos de unas dimensiones afines, ha comentado el experto.

La directiva del Museo Goya, Rosario Añaños, ha sostenido que este retrato "fortalece el alegato expositivo" del museo "y piensa un jalón muy importante para el saber de Goya como retratista,
especialmente cuando empezó su relación personal con personas resaltadas de la aristocracia, como el conde de Floridablanca, la familia de Luis de Borbón y su mujer, los jóvenes duques de Alba, los Peñafiel, duques de Osuna.

Ha comentado que desde 2016 o 2017 el museo impulsó esta acción de recibir proyectos de Goya, habiendo reunido unas siete, sobre las que se hicieron los estudios y también reportes que corresponden, con la aprobación del patronato de la entidad. En total, este museo muestra 533 proyectos en sus distintas salas.

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