Crónica Aragón.

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El gobierno destina 153,6 millones de euros para la construcción de la Variante de Jaca, que conectará la A-21 y la A-23.

El gobierno destina 153,6 millones de euros para la construcción de la Variante de Jaca, que conectará la A-21 y la A-23.

Zaragoza, 29 de diciembre. En un esfuerzo por mejorar la conectividad y modernizar las infraestructuras en Aragón, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha lanzado una licitación para las obras de la Variante de Jaca, que conectará las autovías A-21 y A-23. La inversión anunciada es de 153,6 millones de euros, excluyendo el IVA, y se espera que la información oficial sea publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en breve.

Este ambicioso proyecto incluye la construcción de un nuevo tramo que unirá la autovía A-23, que va de Sabiñánigo a Jaca, situándose al este, con los segmentos que han sido inaugurados recientemente entre Jaca y Puente la Reina. Este enlace, según informaron fuentes ministeriales, es un paso importante para la mejora del tráfico en la región.

La infraestructura prevé tres accesos clave: el primero es Jaca Este, que facilitará el acceso a un centro comercial y las urbanizaciones cercanas; Jaca Norte, que se conectará con la N-330 hacia Somport y la N-330a a Jaca; y Jaca Oeste, que integrará las carreteras N-240 y A-2605, todos diseñados para fomentar el desarrollo local.

Con esta iniciativa, el Gobierno busca establecer un itinerario fluido que incluya estas autovías como una alternativa al corredor del Ebro, facilitando el tráfico de largo recorrido y reforzando así la unión de la provincia. Este nuevo enlace no solo beneficiará la movilidad, sino que también contribuirá a descongestionar el tránsito dentro de Jaca, permitiendo a los vehículos de media y larga distancia evitar las travesías actuales, que son de paso obligado y generan problemas de ruido y seguridad.

Asimismo, la nueva variante ofrece una mejora notable en la experiencia de viaje para los usuarios, al reducir los tiempos de recorrido y eliminar la necesidad de transitar áreas con limitaciones de velocidad y muchas intersecciones, lo que supone una innegable ventaja para todos aquellos que utilicen estas vías.

El tramo de autovía, que se extenderá por 8,05 kilómetros, contará con dos calzadas separadas por una mediana de distinto ancho y características técnicas que aseguran la seguridad y fluidez del tráfico, incluyendo carriles amplios y arcenes adecuados.

El proyecto también incluye la construcción de tres viaductos, cinco pasos superiores y otros elementos como un falso túnel y una pasarela peatonal, todos ellos diseñados para mejorar la funcionalidad y la estética del entorno. Además, se ampliarán pasos inferiores existentes, reflejando un enfoque integral hacia la infraestructura vial de la zona.

En un compromiso por la sostenibilidad, se han previsto medidas de integración ambiental, que abarcan la gestión de la tierra vegetal y la revegetación de taludes, así como formas de minimizar el impacto del tráfico en el entorno natural y la fauna local.

El Ministerio de Transportes ha reiterado su compromiso con el avance de las infraestructuras en Huesca. En este sentido, durante diciembre se adjudicó la actualización del proyecto para la autovía A-21 entre Puente de la Reina de Jaca y Fago, además de poner en marcha el nuevo ramal Aínsa-Graus en la N-260, reafirmando así su dedicación a la mejora continua de la red viaria de la región.