Crónica Aragón.

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El Gobierno de Aragón avanza con la instalación de seis nuevas plantas de biogás y biometano.

El Gobierno de Aragón avanza con la instalación de seis nuevas plantas de biogás y biometano.

El Gobierno de Aragón ha dado un paso significativo en la promoción de energías sostenibles al declarar como inversiones de interés autonómico tres instalaciones de valorización y producción de biogás en Lupiñén, Agón y Bujaraloz, así como un conjunto de plantas destinadas a la gestión de residuos no peligrosos y la producción de biometano en San Esteban de Litera, Calanda y Caspe.

Las primeras plantas, impulsadas por la empresa Biogás Power, representan una inversión de 70,4 millones de euros. Se estima que durante su construcción se crearán hasta 210 empleos directos y 60 indirectos; en la fase de operación, se generarán otros 45 empleos directos y 60 indirectos. Un gran avance para la economía local.

Por otro lado, las instalaciones de biometano, lideradas por Ric Energy, contemplan una inversión de 61,6 millones de euros y la creación de entre 95 y 125 puestos de trabajo durante la construcción. En su funcionamiento, se espera dar empleo a 47 personas y generar entre 47 y 60 empleos en logística.

En una reciente rueda de prensa, la portavoz del Gobierno aragonés, Mar Vaquero, destacó la aprobación de los proyectos por parte de los ayuntamientos correspondientes. Además, enfatizó que estas plantas no solo fomentarán el empleo local, sino que también beneficiarán a las áreas circundantes.

Ante las inquietudes sobre los posibles inconvenientes generados por estas instalaciones, la portavoz subrayó que las plantas de biogás están en un momento de crecimiento. Vaquero aseguró que el Gobierno no detendrá estos proyectos, siempre y cuando se adhieran a la normativa establecida y sean bien recibidos por la población local, lo que incluye el respaldo de los ayuntamientos, aunque este no sea un requisito obligatorio.

Vaquero también señaló que se llevará a cabo una evaluación del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, respecto a los olores que puedan producirse, reafirmando que "proyectos con repercusiones negativas" no serán promovidos. Lo esencial es que estos proyectos contribuyan a la economía a través de la generación de empleo y generación de energías renovables.

El proceso de producción de biogás en las nuevas instalaciones se realizará mediante digestión anaerobia, utilizando subproductos orgánicos. Posteriormente, el biogás se purificará para obtener biometano, un recurso valioso que se genera a partir de residuos de origen ganadero, agrícola y agroalimentario.

Las plantas estarán equipadas con diversas instalaciones, incluyendo núcleos dedicados a la recepción de materias primas, digestión y producción de biogás, así como la purificación y separación de los residuos generados, tanto sólidos como líquidos. Además, se contará con la infraestructura necesaria para el acceso y conexión a la red de gas existente.

En cuanto a las plantas en San Esteban de Litera, Calanda y Caspe, su meta es igualmente la producción de biometano a través del tratamiento de residuos orgánicos, que se integrará a la red general de abastecimiento de gas. Esta iniciativa promete un desarrollo y construcción que se extenderá por hasta 44 meses, con una producción anual esperada de 153,000 megavatios hora y una reducción de más de 90,000 toneladas de CO2 anuales.

Cada instalación estará compuesta por una nave de recepción y tratamiento de residuos biodegradables, junto con la planta de producción de gas renovable. Los principales productos de estas instalaciones serán biometano y el material líquido resultante de su proceso.