El pasado 26 de diciembre, en la ciudad de Zaragoza, la alcaldesa Natalia Chueca se pronunció de manera contundente tras la decisión de Vox de no apoyar el presupuesto municipal para 2026. Chueca acusó al partido de ser desleal y traidor, afirmando que sus verdaderos intereses son más políticos que los de los ciudadanos. "Si se convocan elecciones, quizás busquen una ruptura para aumentar su presión", declaró.
En relación a los motivos expuestos por Vox para justificar su posición, Chueca descalificó sus argumentos, señalando que las preocupaciones sobre la Zona de Bajas Emisiones o la elevada deuda son simplemente "excusas". Aclaró que, a pesar de un ligero aumento en la deuda, esta se mantiene dentro de límites aceptables y tiene los índices más bajos desde que se recuperó del control del Gobierno de Aragón.
Asimismo, defendió el incremento en los capítulos 1 y 2 del presupuesto, explicando que se debe al cumplimiento de las nuevas tarifas salariales impuestas por el Gobierno de España para los empleados públicos y a un ajuste necesario según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para asegurar la continuidad en la prestación de servicios.
Chueca no escatimó en críticas hacia Vox, sugiriendo que su intención es evitar quedar en una posición desfavorable ante la opinión pública. "Ellos prefieren encubrir la traición a Zaragoza tras una retórica política que no les favorece", afirmó, insinuando que su alineación con directivas desde Madrid es evidencia de su falta de compromiso con la ciudad.
La alcaldesa reafirmó su determinación de avanzar sin interrupciones, enfatizando que no permitirá que los intereses partidistas interfieran en el bienestar de Zaragoza. Negó que alguien de su partido, incluyendo a figuras clave como Feijóo o Azcón, le haya sugerido poner en pausa el trabajo por la ciudad ante la cercanía de las elecciones autonómicas.
Contrapuso la responsabilidad del Partido Popular, que se compromete a servir al público, frente al actuar de Vox, al que acusó de carecer de un verdadero interés por las necesidades de los zaragozanos, centrando su atención en sus propias agendas políticas.
Chueca expresó su confianza en que la ciudadanía "observe detenidamente" la postura de Vox y garantizó su compromiso como alcaldesa en lograr que Zaragoza continúe su progreso. "Haré lo necesario para que disponemos de un presupuesto sólido para 2026, independientemente de las circunstancias", aseguró.
La alcaldesa anunció que el proyecto de presupuesto será presentado la semana próxima, incluyendo los acuerdos alcanzados con Vox, y que se dará inicio al proceso de enmiendas que permitiría la participación de los distintos grupos municipales antes de la aprobación final.
Además, hizo hincapié en su voluntad de demostrar generosidad hacia Vox al haber buscado trabajar de forma conjunta en la elaboración del presupuesto, aunque lamentó que en esta ocasión no se haya materializado esa colaboración.
Chueca dejó claro que el proceso de preparación seguirá su curso, sin saltarse pasos por motivos políticos, afirmando que su responsabilidad como gobernante exige actuar conforme a los procedimientos establecidos y no ceder a la tentación de la oposición fácil de criticar sin restricciones.
Además, anticipó que, en el caso de que Vox se oponga junto a las formaciones de izquierda, procederá con una moción de confianza, sugiriendo que podría ser necesario buscar un nuevo alcalde si esa es la decisión que se toma. "Será un desafío saber en qué lado se posiciona Vox, si con PSOE y Zaragoza en Común o con nosotros", advirtió Chueca.
La posibilidad de una moción de confianza podría prolongar considerablemente el proceso administrativo, distanciándolo del 8 de febrero, fecha de las elecciones autonómicas. Chueca se mostró tranquila ante la situación, confiando en que su presupuesto podrá ser aprobado gracias a la simple abstención de Vox.
La alcaldesa concluyó reiterando la urgencia de presentar el presupuesto sin esperar a que se forme un nuevo gobierno autonómico, recordando que meses de trabajo han culminado en una propuesta que no puede quedar estancada. Criticó a Vox, afirmando que su elección de confrontar solo beneficia a la oposición, sugiriendo que su negativa podría interpretarse como una estrategia para socavar el gobierno de Zaragoza.
En resumen, Chueca se mostró decidida a seguir adelante y a enfrentar cualquier desafío que pudiera surgir, dispuesta a trabajar por el futuro de la ciudad, mientras lamentaba que las decisiones de Vox no son solo una crítica a su gestión, sino un golpe a los intereses de los zaragozanos.
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