Crónica Aragón.

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Aragón destina 6,7 millones a la construcción de la depuradora de Cerler en Huesca.

Aragón destina 6,7 millones a la construcción de la depuradora de Cerler en Huesca.

ZARAGOZA, 8 de enero. En un importante avance para la gestión del agua en el Valle de Benasque, el Instituto Aragonés del Agua ha abierto el proceso de licitación para la construcción y operación inicial de una nueva estación depuradora de aguas residuales en Cerler, ubicada en Huesca. Este proyecto cuenta con un presupuesto base de 6.704.871,83 euros, IVA incluido.

La nueva infraestructura, esencial para el tratamiento de aguas residuales, estará diseñada para servir a una población equivalente de 4.000 habitantes. Su desarrollo permitirá no solo mejorar la calidad del agua en la región, sino también cumplir con la normativa ambiental europea, un compromiso que se vuelve cada vez más fundamental.

Esta licitación incluye tanto la construcción de las instalaciones como su operación durante un período de 46 meses, que comprende 34 meses para la construcción y 12 meses para la fase inicial de explotación, teniendo en cuenta las desafiantes condiciones climatológicas de la alta montaña.

Declarada de interés general y para la comunidad autónoma, la depuradora de Cerler es parte de los compromisos del Plan Aragonés de Saneamiento y Depuración, así como del Plan Nacional de Calidad de las Aguas. Su operativo resultará en la mejora de los ecosistemas acuáticos de la zona, además de reducir significativamente los impactos negativos de los vertidos al entorno.

El proyecto incluye la construcción de redes de colectores, la impulsión de aguas hacia la depuradora, accesos y acometidas, así como la instalación de un sistema de tratamiento basado en biología de fangos activados. La financiación de este esfuerzo estará completamente cubierta por el Instituto Aragonés del Agua, aunque también se podría contar con fondos europeos en caso de ser aprobados.

La finalización de esta depuradora representa un paso decisivo hacia la depuración total del río Ésera, especialmente ahora que los sistemas de limpieza en Benasque y Eriste ya están en funcionamiento. Solo restará completar la depuración de algunos núcleos menores.

El relanzamiento de esta infraestructura es crucial para la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible de Cerler y sus alrededores. El camino hacia su construcción ha estado caracterizado por numerosas dificultades que han retrasado su implementación a lo largo de los años. Originalmente incluida en un contrato de 2008, la adjudicación en 2009 estuvo marcada por obstáculos, llevando a la resolución del contrato en 2018.

Después de asumir el proyecto directamente, el Instituto Aragonés del Agua aprobó una versión actualizada del mismo y realizó la licitación en 2022, la cual fue adjudicada ese mismo año. Sin embargo, en abril de 2025, la situación dio un giro inesperado con la rescisión del contrato debido a la quiebra de la empresa adjudicataria, lo que ha obligado a reiniciar el proceso de licitación.